Los equipos de Médicos Sin Fronteras, que trabajan en ambos lados de la frontera, están respondiendo a las necesidades urgentes de salud a través de clínicas móviles, centros de salud en los campos de tránsito y en los campamentos para desplazados internos.

Irak – Siria, 13 de agosto, 2014- Once días después de que militantes del grupo Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) irrumpieron en el distrito de Sinjar en la gobernación de Ninewa, Irak, un flujo constante de miles de personas exhaustas está cruzando hacia Siria cada día. Se dirigen a la relativa seguridad de la frontera norte entre Siria e Irak.

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF), que trabajan en ambos lados de la frontera, están respondiendo rápidamente a las necesidades urgentes de salud de las personas que han huido, a través de clínicas móviles y la instalación de centros de salud en los campos de tránsito, así como en los campamentos para desplazados internos.

Se estima que 200.000 personas han huido de sus hogares desde el 3 de agosto. Con temperaturas de 50 grados o más, miles de civiles han caminado siete horas a través de las montañas para llegar a Siria, y después realizar el difícil trayecto en la parte trasera de camiones hacia la frontera más cercana, cruzando de nuevo hacia el norte de Irak. Muchos otros permanecen varados en las montañas Sinjar en Irak, incapaces de escapar por miedo a la violencia de las fuerzas del IS, que rodean la zona.

“Con el apoyo de organizaciones de ayuda locales, hemos distribuido hasta el momento más de 20 toneladas de alimentos, así como 60 mil litros de agua embotellada en tres puntos de tránsito a lo largo del camino hacia el cruce de fronteras,” dice el Dr. Gustavo Fernández, director de programas de MSF. “También hemos logrado enviar alimentos y agua a las personas aún atrapadas en las montañas de Sinjar y ahora estamos buscando las posibles maneras de entregar suministros médicos allí”.

MSF también tiene dos puestos de salud para ofrecer primeros auxilios y rehidratación en los puntos de tránsito, así como en un campo donde más de 10.000 personas ya se han reunido. Las personas que necesitan más atención médica son referidas a un hospital local, donde un equipo de MSF está apoyando la prestación de atención quirúrgica y obstétrica, así como servicios pediátricos. MSF ha puesto en marcha un sistema de referencia con tres ambulancias de guardia las 24 horas para el traslado de pacientes heridos o muy enfermos y exhaustos al hospital.

Desde el comienzo de esta reciente oleada de desplazamientos, los equipos médicos de MSF han proporcionado primeros auxilios y rehidratación para alrededor de 1.000 iraquíes, y realizado cirugía a 147 personas con heridas de guerra.

“A medida que pasa el tiempo, estamos presenciando todos los signos de agotamiento extremo. Estas personas están cansadas, con hambre y sed. Muchos están traumatizados, y se echan a llorar una vez que llegan al campamento”, dice el Dr. Fernández.

Desde el inicio de la violencia, más de 60.000 personas desplazadas en tránsito a través de Siria, han cruzado de nuevo hacia la región bajo control kurdo en Irak, que todavía es segura. Siguen esta larga y tortuosa ruta con el fin de volver a su país y reunirse con sus familias, pero después de muchos días bajo asedio, no todos ellos completan el viaje.

“Al menos seis personas han muerto en el trayecto debido a la deshidratación y el agotamiento en los últimos tres días, y se dice que muchos más han fallecido en las zonas sitiadas de Sinjar,” añade el Dr. Fernández. “Con la situación cada vez más crítica en todo el país, el acceso a las personas que están atrapadas en zonas de conflicto es imposible.”

Debido a la deteriorada situación de seguridad, MSF se vio obligada recientemente a suspender sus actividades médicas en Tikrit, en el noreste de Irak y puso en estado de alerta a sus clínicas móviles en áreas entre Erbil y Mosul. En un esfuerzo constante para proporcionar asistencia médica a los desplazados, MSF ha comenzado a operar una clínica móvil para el campo de Baharka, al norte de la ciudad de Erbil. Más de 1.000 personas están actualmente alojadas en el campamento, cuya población está en rápida expansión.

La reciente ola de desplazamiento se suma a una crisis de desplazamiento ya existente en Irak. Antes de esta afluencia de desplazados internos, la región kurda ya acogía a más de 350.000 desplazados internos, así como a 230.000 refugiados sirios. El número de desplazados internos en todo Irak se estima en 1,2 millones, incluidas alrededor de 500.000 personas desplazadas por el conflicto en Anbar, la mayoría de los cuales se encuentran todavía dentro de esta provincia, que sufre de una grave falta de acceso a la atención sanitaria y otras necesidades. En la ciudad de Heet, en Anbar, donde se alojan unos 80.000 desplazados, MSF proporciona asistencia médica y recursos humanos para la consulta ambulatoria en un hospital.

A pesar del actual conflicto en Irak, que ha hecho que sea muy difícil el trabajo para las organizaciones humanitarias en el país, MSF se esfuerza por brindar atención médica a la población iraquí. MSF ha trabajado continuamente en Irak desde 2006. Con el fin de garantizar su independencia, MSF no acepta fondos de ningún gobierno, comité religioso o agencia internacional para sus programas en Irak, y se basa únicamente en las donaciones privadas por parte del público general en todo el mundo, para llevar a cabo su trabajo. En Irak, MSF emplea actualmente a más de 300 empleados.