Se acerca una espectacular luna roja que, al parecer, dará un gran show a los Argentinos el próximo 27 de septiembre cuando se tiña de “sangre” y se imponga en el cielo para ser admirada en todo el país. El fenómeno natural será el cuarto eclipse y último de la tétrada, lo que cumpliría con la profecía bíblica del apocalipsis o fin del mundo, algo que ya es debatido en las redes sociales y que en muchos creyentes está provocando miedo.

Los científicos desacreditan esa creencia una y otra vez e insisten en que la luna sangrienta toma esos tonos rojizos durante el eclipse porque las partículas de la atmósfera terrestre refractan la luz del sol y solo dejan pasar la luz roja que da a la Luna ese extraño resplandor. Se trata del mismo fenómeno que tiñe las nubes de naranja durante el atardecer, sostienen desde la astronomía.

“En teoría, la luna debería desaparecer, pues la sombra terrestre impide que los rayos solares incidan sobre su superficie, pero nuestra atmósfera actúa de dos formas: desviando y absorbiendo los colores azules de los rayos solares. La consecuencia es que una luz rojiza ilumina la superficie lunar en el momento de la totalidad”, explicó a la Televisión EspañolaMiguel Serra-Ricart, astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias.

En la Biblia, la “luna sangrienta” representa el fin del mundo conocido como Apocalipsis. En la antigüedad, los humanos creían que la luna era roja. Además, existe relación con un pasaje del Antiguo Testamento de la Biblia que, como si fuera un indicio de fatalidad, dice:”El sol se tornará en tinieblas, y la luna en sangre antes de que venga el día grande y espantoso del Señor” (Joel, 2:31).

Para la cultura maya, el eclipse significaba la “lucha” e “ira de los dioses”. Para evitar que “el Sol se coma a la Luna”, hacían sonar latas y pirotecnia, por lo que ha sido motivo de fiesta durante décadas.

Julián Akira, quien opera telescopios en las actividades científico recreativas del Planetario de San Luis, dio los horarios.

El domingo 27 a las 19.12, la Luna, “visiblemente con más tamaño de lo habitual, estará saliendo hacia el horizonte este teniendo como telón de fondo a las estrellas”.

A su vez, a las 21.07, debido a que el Sol, la Tierra y la Luna estarán en el espacio formados en línea recta, “la Tierra tapará la luz del Sol y producirá un cono de sombra (…)”.

En tanto, a las 22.07, la Luna empezará “a avanzar en la zona de umbra (sombra interior más oscura) comenzando lentamente a oscurecerse de manera más notable”, se explicó.

Unos minutos después, a las 22.46, la Luna y la Tierra “encontrarán a la menor distancia posible llamada perigeo que será de 356.877 kilómetros por lo cual el satélite natural se verá un 14 por ciento más grande y extraordinariamente luminoso”, estimó.

Ya a las 23.11, la Luna estará “totalmente introducida en el interior del cono de sombra terrestre por lo cual su superficie se verá impactantemente rojiza debido a la refracción de los rayos solares sobre nuestro planeta”.

Posteriormente, a las 23.50, la Luna estará en el espacio opuesta al Sol encontrando su fase llena, se indicó.

Finalmente, a las 0.23 del lunes, la Luna comenzará a desandar la fase total del eclipse hasta la 1.27, cuando saldrá totalmente de la zona de umbra.