La homofobia es el menoscabo o la agresión a una persona por su orientación sexual o identidad de género. Agresiones que van del insulto hasta el homicidio. Es una conducta que está presente en todo el mundo y se cobra más víctimas de las que creemos. Víctimas de todas las edades, nacionalidades, razas o clases sociales. Lo único que tienen en común quienes padecen la Homofobia es pertenecer a la Diversidad Sexual. No es necesario ser extranjero para combatir la xenofobia, no es necesario ser negro para combatir el racismo, tampoco es necesario ser homosexual para combatir la Homofobia.

* Después de que el cuerpo apareciera en la ladera de un cerro el 3/6/2021, la Justicia de Salta cerró la causa por la búsqueda de paradero del joven trans de 14 años Santiago Cancinos desaparecido en la provincia de Salta hace 4 años. La investigación giró alrededor del secuestro y de la posibilidad de una captación de una red de trata pero nunca descartaron que se hubiese ido de su casa porque no aceptaban su identidad de género. Antes de su desaparición, había escrito en Twitter frases sobre su identidad y sus diferencias con sus distintos entornos. “Para qué voy a hacer la tarea si pronto no estaré”. “Chau”. Posteó unos días antes de desaparecer, luego del hecho, su familia cerró la cuenta.

* Samuel, un joven de 24 años en la madrugada del viernes al sábado 3/7/2021 murió tras una brutal paliza en el paseo marítimo en Coruña (España). El análisis de las cámaras de seguridad colaboró para localizar a los supuestos autores de la agresión. Los detenidos son dos hombres y una mujer de entre 20 y 25 años. Los hechos sucedieron en una zona de bares. Samuel salió de un bar, junto a una amiga para hacer una videollamada y no tener el ruido del interior del local; un grupo de jóvenes que estaban allí pensaron que los estaban grabando a ellos. Fue el origen de todo lo que después se desencadenó. Según los testigos, el grupo inició la brutal agresió y no paraban de gritar «maricón» mientras lo golpeaban. Samuel no pudo recuperarse de la brutal paliza y murió en el hospital, al que había sido trasladado de gravedad.

* El 11 de marzo de 2021 Tehuel de la Torre (21) un joven trans, salió de su casa de San Vicente (Provincia de Buenos Aires, Argentina). Desde esa fecha no se sabe nada de su paradero. Se han realizado investigaciones, allanamientos, interrogatorios, rastrillajes en zonas descampadas, en cuerpos de agua, en depósitos de residuos urbanos y no se han hallado evidencias de Tehuel. Hay dos detenidos que por distintas investigaciones se los considera sospechosos de la desaparición del joven.

* Bahía Blanca (Provincia de Buenos Aires, Argentina) El 7 de marzo de 2010, Natalia Gaitán de 27 años, conocida como “Pepa” fue asesinada de un escopetazo a menos de 5 metros de distancia por el padrastro de su novia, en un ataque de odio, en la puerta de la casa de la víctima. El motivo? No aprobaba la relación de su hijastra con Pepa. El responsable del hecho fue condenado a 14 años de cárcel. La Justicia no nombró la violencia de género en la condena por lo que decidió no agravar el homicidio. La relación del homicida con la víctima no fue un elemento central en el caso.

Estas noticias tienen como eje personas asesinadas o desaparecidas pertenecientes a la Diversidad Sexual. Hay muchas, muchísimas más historias de secuestros, torturas, agresiones con secuelas severas de por vida, violaciones, asesinatos; algunas olvidadas o perdidas  en éste torbellino de caso tras caso que hace que el impacto de la noticia nueva desplace a las anteriores. Algunas (la mayoría) no llegan a los medios de comunicación nacionales o internacionales. Algunas ni siquiera a los medios de comunicación locales. Otras, por presiones de la familia, amistades,  organizaciones y activistas de la diversidad y el entorno de la víctima si toman relevancia y se difunden dando el valor que corresponde a la gravedad del hecho.

Orígenes de las palabras

Antes de entrar en definir el significado de Homofobia, vayamos a un hito histórico.

En 1886, el psiquiatra alemán Richard von Krafft-Ebing (1840-1902) en su obra, “Psychopathia Sexualis” compone y utiliza por primera vez los términos “homosexual” y “heterosexual”. Hasta ese momento, no había una palabra que las ciencias en general utilizaran para definir la heterosexualidad. Se presuponía ésta como algo natural y excluyente, por lo que se daba por sentado que la sexualidad era un hecho que necesitaba de un hombre y una mujer. En inglés se usa “straight” (derecho) como término para definir al heterosexual (¿poniendo el valor de “torcido” al que no lo es?)

A partir de esta publicación del siglo XIX del psiquiatra alemán, que por primera vez da un nombre descriptivo (sin tintes morales ni juicio) tanto a los heterosexuales como a los homosexuales, se hace cada vez más común su uso en la literatura científica y con el paso del tiempo, como términos habituales en lo social y cotidiano.

El término homosexual tiene su origen usando delante de “sexual” el prefijo “homo” que viene del griego y significa “igual” (ejemplos: homofonía, homologar, homogéneo, homografía, homónimo, etc.)

Es decir, en contraposición a heterosexual (hétero: diverso) (ejemplos: heterogéneo, heterodoxo, etc.) homosexual es la expresión de la sexualidad con alguien de igual sexo. Muchas personas intencionalmente, o sólo por repetir argumentos que le han enseñado o transmitido erróneamente, confunden el origen del prefijo “homo” griego (igual) con el latín, cuyo significado es “hombre”. La diferencia es que el prefijo que viene del latín sólo se utiliza para alocuciones en ese idioma: homo erectus, homo sapiens, homo habilis, etc.

Queda claro entonces el origen de la palabra homosexual y su significado. Si bien es descriptivo, no es abarcativo ni refleja el abanico de matices que engloba la Diversidad Sexual. Fue un principio, un avance que ayudó como primer paso a cientos de estudios y logros en las investigaciones sobre sexualidad humana

Definiciones y Etimología

La definición de la RAE  de Homofobia dice:

Aversión hacia la homosexualidad o las personas homosexuales.Con esta definición la RAE deja en claro que el prefijo “homo” ya no sólo se usa para usarse como “igual” sino que puede ser usado como prefijo para formar otras palabras relacionadas a la homosexualidad (homoerótico, homoparental, homoafectivo, etc.)

La definición según la RAE para Fobia:

Como sufijo (-fobia):

Significa ‘aversión’ o ‘rechazo’. Xenofobia, hidrofobia.

Como sustantivo (fobia)

Del gr. phobía ‘temor’.

1. f. Aversión exagerada a alguien o a algo.

2. f. Psiquiatr. Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión.

Queda entonces fuera de duda y discusión la existencia y validez de la palabra, tanto en su significado como en su conformación etimológica.

Homofobia como conducta

Ahora, entremos en cuándo y por qué corresponde usar la palabra Homofobia. (más adelante explicaré los nuevos términos que se van implementando, por el momento tomaré esta única palabra como genérico). Cualquier acto o declaración que menosprecie a una persona, grupo o comunidad por su orientación sexual o identidad de género es Homofobia. La utilización de términos despectivos (maricón, tortillera, bollera, amanerado, afeminado, trolo, nenita, marimacho, camionera, mariposón, trava, travesaño, trabuco, etc.) para referirse a una persona – sea en una conversación privada o en una declaración pública – es un acto de discriminación.

La divulgación de información falsa, carente de fuentes o de dudoso origen que busquen rechazar o descalificar la homosexualidad como una variante normal de la sexualidad humana. Las generalizaciones con rasgos negativos sobre:

Las personas (“todos los homosexuales son enfermos”)

Sus conductas (“todos los homosexuales son promiscuos”)

Su aspecto (“todos los homosexuales se quieren parecer al sexo opuesto en su imagen”).

Los prejuicios, el acoso escolar, laboral, familiar, la información distorsionada, el falso argumento de contagiar, pervertir, traumar o deformar a los niños, los supuestos dogmas basados en tradiciones, moral o religión, el rechazo a información científica de calidad, a los pronunciamientos de Organismos Internacionales o de prestigio internacional (OMS, ONU, Colegios de Medicina, Psicología y Psiquiatría, etc.) la creencia en teorías conspiranoicas como la existencia de un plan llamado “Nuevo orden mundial”, la inexistente “ideología de género” todo eso entre otros tantos ejemplos posibles, es Homofobia.

La Homofobia lastima, daña, segrega, suicida, mata.La Homofobia es una marca casi universal en la infancia y adolescencia de quienes pertenecen a la diversidad sexual a lo largo y ancho del mundo. Escudarse en que “no es homofobia sino una opinión” es una mentira. Las opiniones no se pueden basar en datos falseados, mentiras o prejuicios. Una opinión no puede menoscabar la dignidad de una persona o un grupo de personas. Una opinión no puede alimentar el odio hacia un ser humano y todo aquel se “sea como él/ella”. La Homofobia genera violencia. Verbal, psicológica y física. Se autoalimenta para ir escalando del insulto a la amenaza, de la amenaza al golpe, del golpe a la paliza y de la paliza al homicidio.Las estadísticas de intentos o suicidios concretados entre los niños y adolescentes pertenecientes a la diversidad sexual son alarmantes. Las estadísticas de amenazas, golpes, palizas y homicidios en todas las edades también lo son.

Nuevas palabras, más visibilidad

Sobre las variantes de la palabra homofobia, por un lado se suele hacer uso como genérico “LGBTfobia”, así como por orientación o identidad “Lesbofobia”, “Bifobia”, “Transfobia” de manera de no invisibilizar la orientación sexual o identidad de género al describir un hecho de discriminación.

En los casos que se trate de un ataque violento, excediendo una agresión verbal o una amenaza, se cambia el sufijo “fobia” por “odio”: “Lesboodio”, “Homoodio”, “Transodio”, etc. de tal manera de dejar bien claro que esta conducta no es inocua y no termina en un insulto, que hay hechos reales en los que genera odio y conductas violentas que en más casos de los que sabemos o imaginamos, dejan secuelas física, emocionales, psicológicas y hasta causan la muerte.

Reflexión final

Cuando alguien frente a vos, diga algo homofóbico, hacé lo posible para no dejarlo pasar. Cuando escuches: “Yo los tolero”, “No me molestan pero…”, “Mientras no se les note no hay problema”, “Que hagan lo que quieran entre cuatro paredes pero en la calle que se comporten”, “que hagan su vida y yo no me entere” y un sinfín de frases que tal vez no percibiste el mensaje que conllevan. Con las herramientas que tengas tratá de ayudar a comprender que un comentario así puede ser “irrelevante” para quien lo dice pero que es ofensivo en sí mismo y que multiplicado por cientos o miles deja de ser sólo una frase y se transforma en una acción hasta poder llegar a ser un arma dañina y muchas veces letal. Lo mismo en las redes sociales, en tu trabajo, en tu familia, con tus amigos. No es necesario ser extranjero para combatir la xenofobia, no es necesario ser negro para combatir el racismo, tampoco es necesario ser homosexual para combatir la homofobia.

Alonso de Blanco. Psicólogo Social. Periodista.Escritor @diversidadalpalo Diversidad.al.palo@gmail.com